Hipertensión y diabetes afectan simultáneamente al corazón y a los riñones.
Los riñones y el corazón son dos órganos fundamentales que tienen una importante conexión cuando uno falla puede afectar al otro.
Los riñones ayudan a eliminar los desechos y el exceso de líquido del cuerpo, sin embargo, también ayudan a equilibrar las sales de la sangre, control de la presión arterial, producir glóbulos rojos y mantener la calcificación de los huevos.
El corazón bombea sangre llena de oxígeno y nutrientes a todas las partes del cuerpo para funcionar correctamente y mantenerse con vida. La sangre que bombea el corazón también recoge dióxido de carbono y desechos para que el cuerpo pueda eliminarlos. Para transportar sangre a cada parte del cuerpo, el corazón depende de los vasos sanguíneos.
¿Pero qué relación hay entre ellos ?, pues bien; los riñones depuran la sangre, eliminando los desechos y el exceso de agua. Sin los riñones, la sangre tendría demasiados desechos y agua lo que haría que el corazón trabajara demasiado o no funcionara en absoluto sin la ayuda de ellos. En tanto m el corazón bombea sangre oxigenada a todo el cuerpo, incluidos los riñones. Sin el corazón, los riñones no tendrían la sangre oxigenada necesaria para realizar sus importantes funciones.
De tal manera es importante saber que padecer enfermedad renal puede afectar directamente la probabilidad de desarrollar enfermedad cardíaca. De hecho, la enfermedad renal y la enfermedad cardíaca comparten muchos de los mismos factores de riesgo, como la diabetes y la hipertensión arterial.
La enfermedad renal crónica multiplica hasta por 10 el riesgo de episodios cardiovasculares. Los riñones enfermos no regulan bien la presión ni los líquidos, sobrecargando al corazón. El tratamiento en ambas enfermedades es compartido, incluyendo medicamentos como IECA o ARA II y cambios en el estilo de vida (dieta, ejercicio, evitar tabaco) que protegen ambos órganos.
Este ciclo vicioso entre el daño cardiaco y el Daño Renal puede resultar en enfermedades renales crónicas, insuficiencia renal e incluso la necesidad de diálisis o trasplante renal. Por lo tanto, es fundamental abordar enfermedades del corazón, como la hipertensión arterial de manera efectiva para prevenir el daño renal y preservar nuestra salud renal.
Por : Dra Gaby Díaz Rosas











