La anemia es una complicación frecuente en la enfermedad renal crónica.
Por : Dra Gabriela Díaz Rosas/ Nefróloga https://www.instagram.com/dra.gabrieladiaznefrologa/
Los riñones son dos órganos retroperitoneales que no solo se encargan de eliminar desechos y producir orina, sino también intervienen en el control de la presión arterial; en el metabolismo calcio y fosforo y; en una función importante que es la producción de eritropoyetina, la cual se encarga de estimular a nuestra medula ósea para producir glóbulos rojos.
La anemia es una complicación frecuente en pacientes con enfermedad renal crónica. La cual se va presentando de manera progresiva a medida que disminuye el filtrado glomerular estimado. Se ha reportado que la prevalencia de esta complicación aumenta en relación con el deterioro de la función renal de tal manera que en pacientes con un estadio 4 se presenta en más del 50% y en los pacientes en estadio 5 prediálisis o diálisis en más del 90%.
En cuanto a la etiología, la anemia puede ser secundaria a múltiples causas, siendo el déficit de eritropoyetina la causa más frecuente, seguido por deficiencia de hierro. La deficiencia de hierro en estos pacientes puede deberse por: perdidas sanguíneas como es el caso de pacientes en hemodiálisis; absorción intestinal disminuida, la disminución de la liberación desde los tejidos (mediada por la inflamación) y el sobretratamiento con agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE).
Las consecuencias de la anemia en la ERC son muy relevantes desde el punto de vista clínico e incluyen progresión de la enfermedad, aumento en la incidencia de eventos cardiovasculares y reducción de la supervivencia. Desde el punto de vista sintomático, la anemia se asocia a debilidad, fatiga, letargia, alteraciones del sueño, anorexia y disminución de la capacidad cognitiva, junto con una peor percepción de la calidad de vida. Por ello, un adecuado estudio y conocimiento de la misma es un requisito para su manejo.
El tratamiento debe basarse en corregir la causa de la anemia, en este caso considerando la alta prevalencia de deficiencia de hierro como causa de la misma, los pacientes con enfermedad renal crónica deberán recibir tratamiento con hierro a partir se niveles de hemoglobina menores de 13 en hombre y 12 en mujeres, paciente en hemodiálisis o diálisis se recomienda su aplicación via intravenosa, valorando primero las reservas de las mismas y cuando los pacientes tengan una hemoglobina menor de 10 debe iniciarse el uso de eritropoyetina. Por tal motivo es importante que en el seguimiento de un paciente con enfermedad renal crónica, se realice una biometría hemática al momento del diagnóstico, mensual en pacientes en terapia de sustitución y cada 3 o 6 meses en etapas 3 y 4.

Por : Dra Gabriela Díaz Rosas/ Nefróloga











